Los tronos a pulso en Málaga

Una seña de identidad de la Semana Santa de Málaga es que algunos tronos, tanto de Cristo como de Virgen, se levantan a pulso en ciertos momentos del recorrido, como la tribuna de los pobres, el encuentro entre distintas hermandades o en los encierros.

Gamarra no iba a ser menos, dentro del contexto de una procesión, de una hermandad alegre, como de Domingo de Ramos con nazarenos con palmas, y en la fotografía podemos ver cómo en el encierro ambos tronos se enfrentan cara a cara y se levantan a pulso tras el aviso de 3 toques de campana del mayordomo.

El acto de levantar un trono a pulso más que un ejercicio de fuerza, que también lo es, supone un trabajo de coordinación de todos los hombres y mujeres que van bajo los varales, tanto para subir como para volver a bajar el trono al hombro.

El origen de los pulsos es militar, cuando en la década de los años 40 y 50 del siglo pasado los portadores del Cristo Mutilado o de la Soledad de San Pablo levantaron de esta guisa los tronos para demostrar la pericia de los portadores, y poco a poco fue una tradición que cuajó en las cofradías y se asentó en el público, que reconoce con mucho agrado este hecho, arrancando con vítores y aplausos.

Como todo un exceso de pulsos puede provocar un efecto contrario al buscado, ya que en la mesura está la grandeza de los pulsos, que siempre hechos con respeto y decoro son una forma de acercar a Jesús y Su Madre al cielo.

Los pulsos tienen 3 variantes que vamos a analizar:

1.- El pulso directamente desde el suelo. Se ve en contadas ocasiones. Recordamos al Prendimiento hace años o actualmente en las cofradías de Alhaurín, en el cual el trono se levanta directamente a pulso desde el suelo sin pasar por el hombro.

2.- El salto de la cabra como un recuerdo superado del pasado en el que el trono empezaba a botar desde el pulso. Para la historia quedan los memorables cruces de Estudiantes y Gitanos, donde no se puede aplicar aquello de que cualquier tiempo pasado fue peor.   

3.- El pulso amortiguado o aliviado, de clara influencia en el levantar a pulso de los pasos, en el que el trono se va levantando lentamente, casi de manera imperceptible, desde el suelo, y de pronto comienza la mecida con la música. Se puede ver, por ejemplo en Nueva Málaga o en el Rocío.

Eso sí, que se sepa no hay un creador de la orden de que con 3 toques se anuncia un pulso. Quizá este artículo pueda desvelarnos la autoría de semejante genialidad.